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Sonajero armado sobre argolla de madera, tejido a crochet con hilos de algodón, relleno con vellón siliconado. Con suave cascabel interno.

Objeto artesanal, cada pieza es única y puede verse sutilmente distinta a la foto de referencia. Los colores pueden variar sutilmente con respecto a la foto de referencia.

Medidas: 11 x 13 cm aprox.

Cuidados: Se puede lavar a mano, con agua fría y jabón suave. Secar a la sombra, preferentemente al aire libre en un día de poca humedad ambiental.

 

Hecho a mano en Buenos Aires, Argentina.

Creado por Flavia Djurinsky. Profesora de matemática, aprendió a tejer a los 5 años, con la guía de su abuela. Ya de adulta, entre clase y clase de matemática, y el cuidado de sus hijas, comenzó de a poco a tejer muñecas como algo terapéutico, sin expectativas sino disfrutando la tarea de creación. Pero se encontró con algo más que un hobby, le tomo el gustito como ella dice, y de las muñecas pasó a crear diversos animalitos y luego agregó a su colección banquitos, sonajeros, mordillos, y ¡sigue creando!

Sonajero argolla - Conejito

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Sonajero armado sobre argolla de madera, tejido a crochet con hilos de algodón, relleno con vellón siliconado. Con suave cascabel interno.

Objeto artesanal, cada pieza es única y puede verse sutilmente distinta a la foto de referencia. Los colores pueden variar sutilmente con respecto a la foto de referencia.

Medidas: 11 x 13 cm aprox.

Cuidados: Se puede lavar a mano, con agua fría y jabón suave. Secar a la sombra, preferentemente al aire libre en un día de poca humedad ambiental.

 

Hecho a mano en Buenos Aires, Argentina.

Creado por Flavia Djurinsky. Profesora de matemática, aprendió a tejer a los 5 años, con la guía de su abuela. Ya de adulta, entre clase y clase de matemática, y el cuidado de sus hijas, comenzó de a poco a tejer muñecas como algo terapéutico, sin expectativas sino disfrutando la tarea de creación. Pero se encontró con algo más que un hobby, le tomo el gustito como ella dice, y de las muñecas pasó a crear diversos animalitos y luego agregó a su colección banquitos, sonajeros, mordillos, y ¡sigue creando!